Enamorarse no es algo ni tan bueno, ni tan malo, o como se suele decir, 'que no te den rosas sin espinas'. Descubrí pocos meses después que lo mejor que había hecho hasta la fecha era enamorarme de mi misma, hasta tal punto en el que no existían días ni tan siquiera grises, los cafés y los cigarrillos habían sido mi mayor alivio, mi mejor amigo, hacía tanto tiempo que no salía a divertirme, que una noche decidí salir..

La lista de etiquetas está vacía.
